jueves, 8 de enero de 2009

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO



En Hebreos 9:28 se nos dice lo siguiente: “Así también Cristo fue ofrecido una vez para agota los pecados de muchos; y la segunda vez, sin relación con el pecado, será visto de los que le esperan para salvación.” La misión de Jesucristo en su primera venida fue para morir y así garantizar la salvación para aquellos que le acepten como su Redentor. Su misión en la segunda venida es otra: Buscar y llevar al cielo a los que le aguardan.

En su epístola a Tito, Pablo menciona esa segunda venida de Cristo y la llama “la esperanza bienaventurada”. (Tito 2:13) Es bienaventurado o feliz el que vive en espera de ese momento extraordinario del aparecimiento del Salvador.

En uno de sus últimos discursos sus discípulos, Jesús les dijo: “No se turbe vuestro corazón: creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os lo hubiera dicho: voy pues a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros también estéis.” (Juan 14:1-3) Ante esta promesa de Cristo no podemos dudar, sino agradecer este amor tan grande de Él, al, no sólo redimirnos del pecado, sino anhelar tenernos con Él en el cielo. El podría llamarnos desde el cielo, pero prefiere venir personalmente, para conducirnos a las moradas eternas.

Esta enseñanza bíblica, tan importante como es, fue olvidada por los principales líderes de las iglesias reformadas. Los peregrinos, puritanos, cuáqueros y otros grupos que emigraron a América tampoco le dieron importancia a esta enseñanza de Jesús. Estos creyeron que América era la “Canaán Celestial” y se concentraron en sus templos y en un gobierno teocrático. Las colonias americanas se desligaron de Inglaterra en el 1776. Se forma una gran nación: los Estados Unidos de Norteamérica. Allí se anidaron las principales denominaciones protestantes, pero la hermosa doctrina de la segunda venida de Cristo siguió oculta.

Para mediados del siglo 19, un gran movimiento abarcó el mundo. Fue un gran despertar que dio énfasis especial al segundo advenimiento del Salvador. En los Estados Unidos este movimiento fue encabezado por William Miller. Este no sólo hablaba de la venida de Cristo, sino que, basado en las profecías de Daniel 7,8,9, indicaba que ese acontecimiento se verificaría en el 1844.

A Miller se unieron más de cien mil norteamericanos y el mensaje cruzó los mares, llegando a otros países. Llegó la fecha esperada: la medianoche del 22 de octubre del 1844, pero lo predicho no sucedió. Los creyentes, los cuales se habían despojado de todos sus bienes, quedaron desilusionados.

El movimiento milerista quedó fragmentado. Un pequeño grupo de estos continuó reuniéndose hasta que lograron descubrir el error de Miller. Sus cálculos proféticos eran correctos, pero el evento no era la segunda venida de Cristo, sino su presencia ante el Padre en el juicio pre-advenimiento. Si Cristo viene con el galardón, entonces cada ser humano tiene que ser juzgado antes (Apocalipsis 22:11,12).

De ser un pequeño grupo, aquellos creyentes fuero creciendo y, finalmente, en el 1863 surge lo que conocemos como la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Basados en Apocalipsis 14:6-12, los adventistas están hoy por todo el mundo, predicando en casi todas las lenguas y dialectos el mensaje del retorno de Cristo.

Algunos podrían preguntar por qué tarda tanto Cristo en llegar. Pedro tiene una respuesta a esta interrogante: “El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con todos, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” (2 Pedro 3:9) Sí, amigo mío, Cristo aun aguarda por ti y por todos aquellos que no le conocen. Gracias que aun Él no ha venido, tú y yo tenemos la oportunidad de ser contados con los salvados.

Ante la promesa de Cristo: “Vengo en breve”, la respuesta de Juan debe ser la nuestra: “Ven, Señor Jesús.” (Apocalipsis 22:20)

Amen!!!

Pastor Luis G. Cajiga

Apoc7@coqui.net

3 comentarios:

  1. Esto sencillamente es impresionante. :) un Tema corto, y bien detallado. Dios lo siga utilizando y bendiga a sus familiares

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  2. Bendiciones mis hermanos y que atraves de este medio sigan esparciendo la semilla del evangelio.

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  3. Bendiciones mis hermanos y que atraves de este medio sigan esparciendo la semilla del evangelio.

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